Mientras estoy saboreando y disfrutando mi café …mmmm, hoy tiene un sabor especial y su aroma es más intenso, me encantaría compartir contigo mi experiencia de ayer…
Llevaba tiempo deseando experimentar un día de ayuno completo, sin comer, sin beber agua y estar en un estado meditativo , vibrando en una energía contemplativa y conectada a la naturaleza interna del propio cuerpo y experimentar ese estado con presencia…así que ayer fue el gran día y me encantó la experiencia.
Empecé el día con mucha ilusión y energía sabiendo claramente que no podía desayunar o beber agua…intenté mantenerme ocupada y olvidarme del café matinal y reconozco que fue muy difícil, en las primeras dos horas de la mañana mi cerebro gritaba continuamente » ¡¡mi café!! quiero mi café!!» y estuve a punto de renunciar…pero al final no lo hice . Me di cuenta en aquel momento que estaba luchando con mi mente que se había vuelto protestona y pedía continuamente el café, entonces decidí cambiar el enfoque , no quería experimentar éste día desde la lucha y desde la represión sino mas bien desde la calma y la toma de conciencia . Así que respiré hondo y me dije a mi misma «¡claro que puedo!» y un nuevo pensamiento de aceptación de la realidad surgió en mi mente y todo se calmó.
Disfruté de mi día de domingo y quise hacer mis actividades normales sin embargo me estaba dando cuenta de que mi cuerpo necesitaba conservar y gestionar su energía( una vez más me hice consciente de lo sabio que es el cuerpo y de su capacidad de autorregularse en cualquier circunstancia), me di cuenta de que no podía hacer todas las actividades planeadas para éste día, así que empecé a seleccionar las prioridades y tachar de mi lista lo que no era tan importante . También me hice consciente de que no quería hablar con nadie ni por teléfono ni en persona, sentía la necesidad de conservar mi energía y no mal gastarla, a parte de que tenia la necesidad de estar conectada conmigo misma y explorar las sensaciones, de ir hacia dentro a bucear en las profundidades de mi psique.
Lo mas complicado del día fue la restricción de agua , a lo largo de mi vida hice varios tipos de ayunos , no era la primera ves que pasaba día sin comer , pero sin agua si que era la primera vez . Lo que me ayudó en superar el día fueron los ejercicios de Pranayama y la respiración consciente y al final fue más fácil de lo que había imaginado . Y una vez más mi cuerpo me enseñó sus capacidades de auto gestión y me di cuenta que físicamente estaba bien y que todas las complicaciones venían de la mente.
No sabia nada de como me voy a sentir durante el día … o de lo que tenia que hacer …así que me dejé a fluir con la experiencia y guiada por las sensaciones que se hacían presentes en mi cuerpo y a disfrutar de lo nuevo que se revelaba constantentemente en mi interior, fluir con «no se como será»….
Llegada la noche y el momento de romper el ayuno de 24 horas, después de un día sin beber agua no te puedo expresar en palabra como fue el primer trago, sentí tanto amor y tanto agradecimiento por ese agua , sentía como me daba vida y como llegaba a cada célula de mi cuerpo hidratando me. Creo que fue por la primera vez en mi vida que saboreé el agua , lo sentí con tanta intensidad y lo disfruté muchísimo, el liquido más vital.
A pesar de las dificultades que tuve que atravesar durante el día y de todas las emociones y pensamientos que han despertado, me gustó sentirme presente y consciente en éste proceso , me gustó empoderar me aún más de mi existencia. La clave es no luchar contra a nada , sino aceptar – permanecer – transcender y luego todo cambia.
Me ha gustado tanto que decidí ayunar un día a la semana porque he visto lo beneficioso que es , fue como un reseteo general de mi cuerpo-mente-espíritu. Me sentí mas energetizada después del ayuno y con ganas de seguir explorando los beneficios de esta practica ancestral milenaria que se encuentra en todas las culturas antiguas.
Hacer cosas nuevas y diferentes me ayuda a enriquecer mi existencia.
Feliz lunes!
♥
